Los contribuyentes, sus tipos y regímenes

Cualquier persona que recibe una remuneración monetaria por realizar una actividad económica y que se encuentra dada de alta ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), es contribuyente y está obligado a para impuestos.

Antes de hablar de las clases de impuestos, es importante hacerlo sobre las clases de contribuyentes para que, de esta forma, las personas puedan saber a qué grupo pertenecen y qué tipo de impuesto deben pagar.

Clasificación de los contribuyentes

Personas físicas

Estas son todas las personas registradas ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y que hacen actividades que tienden a generar ingresos económicos, o sea, los dueños de bienes inmuebles, trabajadores y comerciantes.

Claro está que no todas las personas físicas tienen que pagar un impuesto igual, razón por la cual se deben conocer los regímenes fiscales que hay:

Asalariados: estas son las personas que perciben un sueldos y prestaciones a cambio de su trabajo sus aportaciones están a cargo del empleador.

Honorarios: son aquellos que prestan sus servicios de forma independiente a las empresas, gobierno y hasta a otras personas.

Actividades empresariales: son esas personas que cuentan con una empresa dedicada a cualquier actividad de índole comercial.

Incorporación fiscal: en este renglón entran los que realizan actividades empresariales, prestan servicios, obtienen ganancias por intereses o venden bienes.

Arrendatario: estas son las personas físicas que perciben una ganancia por mantener rentado un inmueble. Este tipo de régimen no es excluyente.

Personas morales

Estas personas pueden ser una o la unión de varias personas físicas que tienen y cumplen con un fin empresarial. De igual forma, para esta clase de contribuyentes existen regímenes:

Régimen general: que son las personas morales con fines de lucro y donde deben registrarse todas aquellas compañías que ofrecen productos, bienes o servicios.

Régimen con fines no lucrativos: en este se deben registrar todas las entidades que no perciben una remuneración, como lo son las fundaciones y asociaciones.